Recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz.
Decidir libremente sobre su atención.
Otorgar o no su consentimiento válidamente informado.
Ser tratado con confidencialidad.
Contar con facilidades para obtener una segunda opinión.
Recibir atención médica en caso de urgencia.
Contar con un expediente clínico; en el cuál pude usted solicitar a través del IFAI o directamente en las Instalaciones públicas y privadas médicas, incluyendo consultorios.
Ser atendido cuando se inconforme con la atención médica recibida.